Con el fin de proveer las herramientas necesarias para que las familias puedan enfrentar la dificil situación de la pérdida de empleo, la Iglesia Cristiana de la Familia realizó el pasado miércoles 14 de octubre de 2009 un taller con el título "Enfrentando La Crisis", en las facilidades de la Iglesia Cristiana de la Familia en Ponce.
Durante este evento, se ofreció una charla dirigida a personas o a familiares de personas que hayan perdido su empleo recientemente, con el objetivo de ofrecer las herramientas emocionales y espirituales para lidiar con la pérdida de un empleo en el hogar.
El Doctor Ramón R. Rivera Pérez, sicologo clínico, ofreció esta charla que fue de gran bendición para todos los presentes.
Te exhortamos a que compartas este mensaje con todas las personas que puedan escucharlo o que puedan ser bendecidos por él. A continuación podrás encontrar enlaces para descargar el mp3 del evento, como también un "player" donde puedes bajar y escuchar el mismo sin la necesidad de bajarlo a tu computadora.
Baje ahora el MP3 del Evento Usted puede descargar el MP3 de este taller y compartirlo con sus amigos y familiares. El mismo también puede ser copiado a su mp3 o iPod.
ENSEÑANZAS Y REFLEXIONES >> REFLEXIÓN PASTORAL Tu corazón es demasiado valioso, ¡no lo endurezcas!Por Pastor Angel E. Martínez
2/6/2012, @10:41:09 AM
El corazón es más que un órgano vital de nuestro cuerpo físico; representa nuestro ser interior. Es precisamente ahí donde Dios primero habla y trabaja. Lo que es nuestro corazón, por ejemplo, determinará nuestra manera de hablar: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45).
ENSEÑANZAS Y REFLEXIONES >> REFLEXIÓN PASTORAL Tomados por el PadrePor Pastor Mario Guzmán
2/1/2012 6:43:38 AM, @6:43:38 AM
Cada uno de nosotros hemos sido marcados de una manera u otra en nuestra niñez. Diferentes personas son las que han dejado huellas positivas o negativas comenzando por nuestros maestros, vecinos y amigos. Ahora no hay una marca más fuerte que las de nuestro padre, para bien o para mal.