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ENSEÑANZAS Y REFLEXIONES
La Casa de Dios
Por Angel E. Martínez
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¿Cuán importante es la Casa de Dios para ti? La contestación se verá en la forma que nos comportemos dentro de la misma, y en el concepto que tengamos de ella. La Biblia nos dice que Dios no habita en templos hechos de mano (Hechos 7:48), sí afirma que El ha escogido un lugar para reunir a sus santos. Y ese lugar El lo llama Su Casa. ¿Qué hace santo es lugar? Por supuesto, Su Presencia…, pero Su Presencia no es automática; depende de nuestra intención, comportamiento y propósito de asistir y participar.
He escogido estos tres textos para señalar lo siguiente: 1) La Casa de Dios no puede estar desatendida (desierta). Ya sea que sea o no sea ordenado y limpio en mi propia casa, tengo que asumir una responsabilidad mayor con la limpieza, el orden y el buen comportamiento en la Casa de Dios. ¿Vengo a tiempo? ¿Me estaciono correctamente? ¿Hago buen uso de las facilidades? El templo no es lugar ni para comer, ni para dejar basura, y mucho menos para ensuciarlo. El mantenerlo limpio (incluyendo sus alrededores) no es solamente responsabilidad de los empleados. Es también suya y mía. No nos hagamos de la vista larga. 2) El templo es lugar elegido por Dios para oración, adoración y enseñanza. Aprendamos el valor de la REVERENCIA. Usted puede ser instrumento de tropiezo al distraer a otras personas que quieren, y han venido a buscar a Dios. Si para Dios es importante este lugar, ¿por qué no para ti? Cuando se prepara un ambiente espiritual que no solo depende de la adoración y la Palabra, sino que también se une el ambiente físico que hemos creado, la bendición es siempre abundante. Si usted hace lo que quiera en este lugar, está fuera de lugar. Sencillamente, no será permitido. 3) ¿En qué hemos convertido la Casa de Dios? No es una plaza pública; tampoco un desfile de modas. ¿Sabía usted que Dios está muy atento en cómo nos conducimos, en cómo vestimos y en cómo hablamos? ¿Le ha preguntado usted al Señor cómo debe de vestir? ¿O simplemente sigue usted la moda del momento? Nuestra vestimenta tiene que dar testimonio de lo que somos en Cristo: “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia, y no con peinado ostentoso, ni oro ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.” (1 Timoteo 2:9-10).
No convirtamos la Casa de Dios en lugar de tentación, sino de bendición y de edificación.
“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5:16).
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Tu corazón es demasiado valioso, ¡no lo endurezcas!
2/6/2012
Tomados por el Padre
2/1/2012 6:43:38 AM
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ENSEÑANZAS Y REFLEXIONES >> REFLEXIÓN PASTORAL
Tu corazón es demasiado valioso, ¡no lo endurezcas!
Por Pastor Angel E. Martínez
2/6/2012, @10:41:09 AM
El corazón es más que un órgano vital de nuestro cuerpo físico; representa nuestro ser interior. Es precisamente ahí donde Dios primero habla y trabaja. Lo que es nuestro corazón, por ejemplo, determinará nuestra manera de hablar: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45).
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ENSEÑANZAS Y REFLEXIONES >> REFLEXIÓN PASTORAL
Tomados por el Padre
Por Pastor Mario Guzmán
2/1/2012 6:43:38 AM, @6:43:38 AM
Cada uno de nosotros hemos sido marcados de una manera u otra en nuestra niñez. Diferentes personas son las que han dejado huellas positivas o negativas comenzando por nuestros maestros, vecinos y amigos. Ahora no hay una marca más fuerte que las de nuestro padre, para bien o para mal.
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