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ENSEÑANZAS Y REFLEXIONES
ES UN BUEN TIEMPO
Por Pastor Angel E. Martínez
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Ya para esta hora debe haberte pegado el dicho: ¡Es Un Buen Tiempo! Para algunos les parecerá un poco extraño, quizás irónico, debido a lo que se esta viviendo en el mundo, y en particular en nuestro país.
Si bien no ignoramos lo que esta aconteciendo con la crisis del petróleo, el alza en los precios, y la incertidumbre en la economía, no dejaremos que estos asuntos nos hagan sucumbir en la desesperación, temor y falta de esperanza.
“A predicar el año agradable del Señor” - (Lucas 4:19)
“Aprovechando bien el tiempo” - (Efesios 4:16)
“De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.” (1 Crónicas 12:32)
Es más fácil hablar de lo mal que están las cosas, en lugar de los bien que pueden estar. ¿No cree usted que si los seres humanos destruyen las cosas por impiedad, mala administración y despilfarro, también tienen la obligación de reconstruir para bien? Algunos asumen la actitud de que esto es parte de un juicio, y la cosa se va a poner peor. Entonces, ¿para que ser sal o ser luz? ¿Cree usted o quiere usted que nuestros hijos y nietos enfrenten un mundo peor. ¡Cristo viene pronto! Lo sé. Y entretanto que viene, ¿Qué hacer? ¿Esperar en temor y en queja? O ¿hacer la diferencia contando con recursos del cielo? Usted decide. Yo creo que este Es Un Buen Tiempo para cambiar mi manera de orar, mi manera de vivir y mi manera de creer. En el cielo no hay recesión económica, ni inflación, ni problemas de petróleo. Lo que Dios dijo se cumplirá.
Además, los grandes avivamientos de la historia se iniciaron en tiempos de grandes crisis. ¿Qué hacer. He aquí algunas recomendaciones prácticas:
(1) Determine guardar su mente y su corazón para no caer en la trampa de miedo, la pereza y el pesimismo. Alinee su mente y su corazón a la verdad de las promesas de Dios;
(2) Inicie un plan de contingencia en el uso de energía, tiempo y dinero. Examine cuantas luces deja prendida, cuantos viajes innecesarios da, o cuantas cosas compra porque las quiere, no porque las necesita;
(3) Salde deudas en la mejor medida que pueda;
(4) No corte o sacrifique su compromiso con Dios y su iglesia. Esa es su bendición. No deje de diezmar, ofrendar, congregarse y servir de instrumento para que otros se salven. “Y El les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejada casa, o padres, o hermanos, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho mas en este tiempo y en el siglo venidero la vida eterna. (Lucas 18:29-30);
(5) No hay tiempo ni para la pereza, ni para el estancamiento. No se quede como un “cristiano nominal”. Usted puede ser un instrumento efectivo para que personas no se vayan al infierno. Sea un discípulo conectado a la visión de la casa (ICF), déjese formar e intégrese a algún Equipo de Discipulado;
(6) Es tiempo de descubrir y producir. Dios nos esta bendiciendo con ideas creativas para enfrentar la crisis y seguir adelante (vea el modelo de José – Génesis 50:19-21);
(7) Cambiemos nuestra manera de orar. Se ha desatado un avivamiento en la oración e intercesión.
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